
17.Feb.2025. Tips. Hay actividades y situaciones que pasan en el transcurso de nuestras vidas que no necesariamente nos hacen felices: tener que madrugar para cambiar los pañales en la madrugada, estudiar para un examen o una oposición, un despido, un proyecto frustrado, una enfermedad. Todos queremos ser felices pero si la felicidad es el objetivo de nuestras vidas, situaciones como las anteriores nos harían pensar que estamos fracasando en nuestro objetivo y demasiadas veces.
Es posible que exista un propósito más amplio y realista que la felicidad como habitualmente se entiende y que hasta sea posible alcanzar hasta cuando las cosas no salen tal y como esperábamos. Aristóteles la definió como "Eudemonía" y los estoicos la llamaban "ataraxia" o la tranquilidad del ánimo. Se trata de mantener un estado interior de serenidad, de alegría más profunda que proviene de la comprensión, incluso cuando no hay emociones positivas o experiencias placenteras. ¿Te gustaría medir tu serenidad interior?




















