Hombres que viven juntos10 Cosas que cambian cuando decides vivir con tu pareja

 

12.Oct.2018. Tips. Muchos hombres gays piensan que vivir en pareja no es para ellos, o que son herencias del heteropatriarcado, etc. Pero lo cierto es que vivir en pareja es una experiencia que todo ser humano debería experimentar. Sea hombre o mujer. Sea homosxual o heterosexual. 

 

La convivencia con una persona especial cambia el status quo de la relación. Compartir la vida con alguien es un evento que te ayuda a evolucionar, a madurar, a ver la vida desde otra perspectiva y te ayuda a sobrellevar los problemas que pudieran venir en el futuro, porque no es lo mismo hacerlo solo, que con alguuien a tu lado  que se presenten juntos. Eso si, nadie dice que sea fácil. Se necesita de mucha paciencia y comunicación. Dale un vistazo a algunas cosas que cambian cuando decides vivir con tu pareja.

1. Te conviertes en parte de un equipo

Si antes qué preocuparte por las labores del hogar tu solo, ahora las actividades son compartidas. Así tengas una persona que venga a hacer la limpieza en casa, hay un mínimo de actividades que siempre tendrás que compartir: colocar los platos en el lavavajillas o lavar los platos, secar y guardar los platos, cocinar, tender la cama, lavar la ropa, arreglar, barrer, limpiar, reparar cualquier desperfecto de la casa, hacer la compra, etc. 

 

Sea una relación entre un hombre y una mujer, entre dos chicas o entre dos chicos, lo mejor es cuando ambos se conviertan en un equipo y se distribuyen y comparten responsabilidades. El no hacerlo puede llevar la relación a una situación de frustración que puede convertirse en una bomba de tiempo en el futuro.

 

En otras palabras, lo bueno es que ya no tendrás que hacerlo solo/sola.

 

pareja lesbiana madura 2. Las salidas a cenar o pasear fuera disminuyen

Aunque esto no tiene por qué ser así, en general, las salidas a pasear o cenar fuera disminuyen radicalmente.

 

Ya no salen mucho cuando vives en pareja porque ahora pasan tiempo juntos en casa. Ya no hay una excusa para verse porque se ven todos los días, día y noche. Sin embargo, esto debería estar en un equilibrio. Ni tan tan, ni muy muy. Lo deseable es intentar hacer cosas diferentes para no caer en la rutina.

 

3. Los gastos ahora son compartidos

Cuando vivías solo/sola, tu ingreso pagaba todos los gastos de la casa. En una relación de dos chicas o de dos chicos, es casi seguro que ambos trabajen. Así que los gastos serán compartidos, lo cual será beneficioso para las dos partes.

 

Si no hay niños a consecuencia de una relación heterosexual del pasado y no hay planes de adopción o de maternidad subrogada, será una relación de doble salario sin hijos, que en inglés se conoce como DINK (double income, no kids), lo cual ofrece una vida más cómoda: los gastos en alquiler se reducen y se potencia la posibilidad de acceder a un crédito hipotecario para comprar una vivienda, opción que toda pareja LGBT debería explorar para aumentar el patrimonio y/o crecimiento financiero de ambos.

 

También existirá la posibilidad de un viaje y de algunos lujos que quizás no pensabas cuando eras solo tu.

 

pareja gay madura 4. Aprendes a vivir con sus peculiaridades

Es muy diferente tener una pareja, a la cual ves de vez en cuando y otra a la que ves todos los días.

 

Al vivir juntos, conocerás nuevas de tu pareja: sus gustos, sus peculiaridades, sus manías: lo que le gusta desayunar, la hora a la que suele ir a la cama, la forma en que se corta las uñas, etc. Algunas te llamarán la atención, otras podrán cambiar a un punto en que a ambos les parezcan razonables, y otras permanecerán pero luego te acostumbrarás a ellas. 

 

Vivir con una persona que hace todo de forma diferente, no es fácil, pero si saben manejarlo la relación se fortalecerá.

  

5. Cambia tu rutina

No se puede pretender vivir la vida como cuando se estaba soltero ahora que se está en pareja. Si bien hay algunas parejas que siguen saliendo de fiesta todos los fines de semana hasta las seis de la mañana (juntos o por separado), esto no es lo regular ni lo típico en una pareja, de hecho, de mantenerse en el tiempo, es una costumbre que llama mucho la atención, ya sea en una pareja de chicos o de chicas.

 

Recuerda que cuando salías a los antros, muchas veces era para conocer a alguien, a veces para bailar, a veces para darte unos besos, muchas veces para tener sexo con alguien que conociste allí. A menos de que hayas decidido tener una relación abierta, mantener esta rutina todos los fines de semana resulta incomprensible.

 

Esto significa que las noches de antros van a cambiar a noches de peli y mantita. Alguna que otra vez apetecerá un antro, pero ya no será todos los días y mucho menos hasta el amanecer. 

 

En pareja, buscarás cosas nuevas para hacer juntos, aunque también necesitarás hacer cosas por separado para que la relación se mantenga sana y para que hayan cosas de qué hablar.

 

En suma, tus horarios y costumbres cambiarán. Si no lo hacen, no estás en pareja. 

 

pareja dos chicas6. Pasarás más tiempo con tu pareja

Dormir "en cucharita" será una experiencia a la que te acostumbrarás rápido. Despertar a su lado y darle las buenas noches en persona, no tiene comparación.

 

Lo especial es que podrán tener conversaciones profundas mientras hacen los quehaceres de la casa. Eso si, mucho cuidado si deciden abordar temas controversiales como política, religión, etc.

 

7. Resolverás los problemas juntos 

A menos que vivas en un cuento de Disney, tarde o temprano llegarán problemas, algunos más graves que otros: se dañó un electrodoméstico de la casa, alguno de los dos pasó la noche en fiebre, alguno tuvo una emergencia médica, alguno se quedó sin trabajo, etc. 

 

Es muy diferente solucionar cosas separados que juntos. Más temprano que tarde te darás cuenta que enfrentar juntos esos inconvenientes los unirá como pareja, especialmente si saben cómo manejarlos y llevarlos de la mejor manera.

 

8. Compartirás con sus amistades

Puede que algunas de sus amistades no sean las que tendrías tu. Sin embargo, aprenderás que es necesario que respetes el tiempo que él o ella pasa con sus amigos y amigos, sean de tu agrado o no. Así como tu pareja ha aceptado a tus amigos, tu deberías aceptar los suyos, a menos de que se trate de amistades que estén entorpeciendo la relación.

 

Sus mejores amigos no tienen por qué convertirse en tus mejores amigos pero habrás conquistado tu madurez cuando puedas crear espacios de convivencia en donde puedan estar todos juntos en un clima cordial y sano.

 

pareja gay9. Aprenderás a compartir el espacio

Ahora que han decidido vivir juntos, tendrán que tomar la decisión de que tu pareja se venga a tu casa, te vayas a la suya o se mudan juntos a un nuevo hogar.

 

En caso de que tu pareja se venga a tu casa, tendrás que aprender a compartir espacios: el armario/clóset, el cesto de la ropa sucia, las gavetas o cajones del baño, etc. Tendrás que hacer lo necesario para que tu pareja se sienta como en casa. No será fácil, ni muy difícil. Pero tendrás que poner de tu parte cediendo espacios de manera justa y equitativa, preferiblemente.

 

En caso de que te vayas a vivir con tu pareja, tendrás la tarea de conocer las reglas de su casa y poco a poco negociar para establecer las tuyas. También necesitarás acostumbrarte a los espacios que recibirán tus cosas en tu nuevo hogar. Tampoco será fácil, pero tampoco será muy difícil. Tendrás que poner de tu parte para sentirte como en casa.

 

El mejor escenario es que ambos comiencen desde cero en un nuevo hogar. Es la más adecuada para que ambos puedan establecer juntos las reglas de la casa y las formas de hacer las cosas. No obstante, podría ser la más complicada dado que podría involucrar una nueva búsqueda de alquiler y dos mudanzas cuando al menos una de las dos partes ya cuenta con un buen piso de alquiler o es propietaria de una vivienda.

 

10. La frecuencia del sexo 

Hay estudios que dicen que la gente en pareja tiene más sexo que la gente soltera. Sin embargo, hace poco en Twitter algunos internautas retaban a otros a que consiguieran ejemplos de relaciones gays que tuvieran más de cinco años de relación y se tratase de una relación monógana. Daban por hecho de que la frecuencia de sexo en una relación gay baja a cero a menos que se incluyan terceros en la relación.

 

Entrar en ese debate puede ser materia de otro artículo. Lo que sí es cierto es que todo evoluciona. El mundo, la naturaleza, todo. Incluyendo la frecuencia sexual. Y es algo absolutamente normal. Puede ser que la frecuencia sexual disminuya entre tu pareja y tu. Es más, es altamente probable. Les pasa también a las parejas del colectivo heterosexual, en quienes esto no siempre se traduce en una ruptura. Así que está en ustedes hacer lo posible por mantener la chispa, lo cual, bajo ningún concepto significa que sea obligatorio abrir la pareja a terceros.

 

Las cosas que cambian cuando vives con tu pareja pueden ser profundas o superficiales, pero lo importante es que sepas que cuando los cambios son manejados y superados satisfactoriamente, son definitivos para madurar, evolucionar, trascender y permanecer en el tiempo como pareja.

 

Isaac Nathan Bloom

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