hombre activo o pasivoVolver a empezar: recomendaciones para avivar tu relación de pareja

 

10.Dic.2018. Parejas.  En ocasiones, las costumbres, los miedos, los intereses o la presión social impiden poner fin a una relación acabada. ¿Qué puede hacer que alguien se aferre a una relación muerta o perjudicial? ¿Qué puede obligarnos a vivir con un cadáver? Psicólogos y antropólogos han señalado varias razones.

 

Unos dicen que hay personas inseguras, infantiles y con autoestima baja, convencidas de que su mundo se acabaría sin esa persona con la que siguen a pesar de todo. Hay otros que hablan de motivos económicos, distintos temores, etc.

 

Yo añadiría otra razón: la inercia. Muchas personas tienen miedo al cambio, especialmente a esos cambios ante los cuales pueden sentir vértigo. También hay hombres y mujeres `enganchados´, pero no a la persona con quien tienen una relación, sino a la que fue, a un recuerdo que creen poder llegar a recuperar; eso es como reanimar a un muerto: imposible. Cuanto antes enterremos o incineremos a los muertos, mejor.

 

Hay relaciones fallecidas y relaciones que matan. Dejémoslas descansar en paz. Existe vida después de un gran amor, mucha vida y, por lo tanto, la posibilidad de otros grandes amores.

 

Cuando nos enamoramos, el deseo es infatigable. Pero que, pasado cierto tiempo se haya cansado no significa que haya dejado de adorarnos y desearnos, ni que la relación haya muerto. Tan sólo estamos recobrando la cordura (perdida en el enamoramiento); puede que sólo sea un problema, pero así funciona esto. Disfrutemos de la pasión mientras dure. 

 

pareja gay que ha avivado la chispa en la relación Cómo conservar el fuego encendido

Eres amable, cariñoso, algo loco, divertido, tremendamente sexy... pero estás a punto de comunicar a tu amante que como se quede otra vez dormido delante de la tele mientras tu calientas la cama, te harás una bufanda con sus tripas. ¿Qué ha sucedido con esa relación que tenías?

 

La imagen del galán esclavizado por la pasión es una fantasía romántica. No conozco a ninguno que haya tardado más de dos años el liberarse. Sin embargo, una cosa es dejar de ser esclavos y otra llegar al aburrimiento. Existen remedios contra la costumbre y también contra el sexo rutinario. El erotismo necesita sorpresa, misterio, estímulo, mimo, imaginación, entusiasmo, generosidad y sentido del humor.

 

Algunos dicen que, además, hay que añadir numeritos exóticos al repertorio de juegos eróticos y visitar de vez en cuando un Sex Shop del barrio para comprar accesorios. Por otra parte, la traversura, un deporte subestimado por considerarse propio de los jovencitos atrevidos y lolitas calentonas, es uno de los afrodisíacos más poderosos que se conocen. Es muy estimulante para el autor y para la víctima de la travesura.

 

Se trata de romper esquemas; lo previsible no es amigo de la excitación. El tedio es inevitable cuando no hay novedades.

 

En la seducción y el recorrido hacia el sexo es donde hace falta creatividad. Hay que recrear la tensión erótica, preparar el terreno, pues puede haber más placer en el camino que cuando llegamos a la meta. Provocaciones, detalles muy excitantes, perversas intenciones que se susurran al oído durante una cena, sugerencias, encuentros y escapadas, caricias, aplazar el climax -con ingenio- cuanto sea posible. Todo lo que haga falta para llegar a una lujuria incontrolable, a estar frenéticos, a esa lascivia propia de los primeros días.

 

dos hombres en la cama

 

Cinco pasos para que tu relación se ponga a cien

  • 1. Jugar a interpretar personajes resulta generalmente muy excitante. Las normas del juego son bastante simples: llamas a tu amante y le indicas la hora y el sitio del juego. La idea es que ambos se encuentren como desconocidos que no se han visto nunca, ninguno debe saber qué hará el otro. ¿Algunas ideas? Policía-extranjero, prostituto-cliente, vendedor-cliente, plomero-cliente, doctor-paciente, empleado-jefe, etc.

 

  • 2. Animar la vida erótica con la lectura de buenos libros relacionados con la sexualidad, cócteles a la luz de la luna y seductoras charlas.

 

  • 3. Participar en el eros chic, lo cual consiste en poner la música favorita, encender velas, preparar el cuerpo (baño, hidratación, manicura, pedicura), transmitir sensualidad.

 

  • 4. Añadir masajes con aceites perfumados y, si es necesario, unas películas porno. Volver a empezar es posible.

 

  • 5. Mantenerse lejos del aburrimiento; es la peor de las enfermedades, la única que nos permite seguir viviendo después de muertos.

 

Paloma Aznar "Vampirella"

Artículo publicado en la Revista Zero, edición No. 115.

 

 

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