¿Sabes `conectarte´ con otros?

 

19.Mar.2018. Maytte. En estos días, estaba reunida con un grupo de amigos conversando sobre un proyecto que tenemos en común. Después de unos minutos se inició una discusión entre dos de ellos, porque cada uno defendía un punto de vista diferente al del otro, parecían no vislumbar la posibilidad de escucharse con tranquilidad y, mucho menos, considerar la posibilidad de que ambos estuvieran buscando llegar al mismo punto por caminos diferentes.

 

Me resultó muy interesante escucharlos y descubrir que hacía falta un elemento importante en esa conversación para que hubiesen llegado a un acuerdo, sin necesidad de convertirlo en un conflicto personal: ponerse en el lugar del otro para comprender mejor la razón de sus argumentos.

 

La mayor parte del tiempo observamos, escuchamos y reaccionamos frente a una situación tomando en cuenta sólo nuestro punto de vista y análisis. También nos sucede, con nuestras personas más queridas, cuando llegamos a creer que sabemos mejor que ellos qué es lo que nos quieren decir, cuáles son sus sentimientos, pensamientos e intenciones más secretas. Y pocas veces nos ponemos en su lugar para conocer sus verdaderas razones, pensamientos y sentimientos.

 

Bajar la guardia, desacelerar nuestras reacciones, suavizar el tono emocional que usamos para expresarnos, escuchar con atención, sin interrumpir y mostrarnos dispuestos a comprender y a tomar en cuenta el planteamiento o la necesidad de la otra persona desde su punto de vista y no desde el nuestro, hará que sea mucho más fácil y efectiva la comunicación.

 

Debemos ser lo suficientemente inteligentes como para escuchar a los demás, para respetar y tomar en cuenta sinceramente sus opiniones y puntos de vista, propiciando un diálogo franco, comprensivo y respetuoso. Y por ningún motivo tratar de imponer nuestras ideas o consideraciones a la fuerza, mediante amenazas o maltratos hacia quienes se expresan o actúan de forma diferente a la nuestra.

 

 

 

Escuchar con calma y atención, no significa negar nuestros argumentos para darles la razón absoluta a los demás, tampoco invalidar nuestro punto de vista para complacer o ganarnos la aprobación de otros. Más bien implica darnos el espacio necesario para aclarar nuestras ideas y analizar la información que recibimos, de manera que podamos elegir la respuesta o el comentario que vamos a hacer, con la intención de clarificar la situación, conocer sus sentimientos, ideas e intereses y mantener la conversación, además de mostrarles que estamos sinceramente interesados.

 

Muchas veces juzgamos y hacemos críticas sobre el comportamiento y las actitudes de los demás sin detenernos a considerar si conocemos las verdaderas razones por las que actúan o piensan de esa manera. Pero recuerda, realmente podemos saber lo que están pensando o sintiendo las otras personas, desde afuera.

 

Maytte

@HolaMaytte

Ver también:


¿Quieres compartir un comentario, observación o duda sobre este artículo o cualquier otro? Escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Mantente informado sobre cada una de nuestras publicaciones agrégandonos a tu FACEBOOK y/o a tu TWITTER.


Pin It