Hombre con telefono blackberryConfesiones de Medianoche: `Sexo por un BlackBerry´

 

03.Jun.2015. Anécdotas. No se si publicarán esta historia en su prestigiosa página. Pero me animé a enviarla luego de leer algunas otras anécdotas de la sección de confesiones de medianoche.

 

Soy el dueño de una tienda de ropa de un reconocido centro comercial. Hace unos meses renunció mi gerente y debido a lo difícil que es conseguir a alguien de confianza, tuve que encargarme de la tienda por unos meses.

 

En una de las tiendas del mismo piso trabajaba un chamo de 22 años, Jean Carlos, un vendedor muy atractivo y de buena conversa.

 

Por respeto a mi lugar trabajo, nunca he salido ni he tenido nada con empleados o compañeros de trabajo. Mantengo la misma filosofía desde que tengo mi propia tienda ya que es la que me da de comer. Sin embargo, debo admitir que con Jean Carlos "se me volaron los tapones".

 

Jean Carlos pasaba todos los días a saludarme y hablar de cualquier cosa por casi tres meses. De vez en cuando flirteabamos pero no pasaba de allí. Aunque confieso que se me alegraba el día cuando pasaba a saludar.

 

Por alguna razón que ya no recuerdo, un día tocamos e l tema de la prostitución. Jean Carlos me contaba que había ido a una conferencia donde un notable psicológo había dicho que las prostitutas-trans de la Av. Libertador no tenían elección. Que por su condición, sólo tenían la opción de trabajar como "peluqueras"... ¿y si no querían ser peluqueras?

 

blackberry boldRecuerdo que mi respuesta fue:

 

  • "¿Ahhh no quieren ser peluqueras pero si quieren ser prostitutas?"

 

A veces tenemos pocas opciones, pero soy de los que creen que siempre hay alternativas.

Jean Carlos no sólo no estuvo en desacuerdo conmigo. Sino que al salir me lanzó una bomba que me descolocó por completo. Me dijo:

 

  • "Yo no se, pero yo tendría sexo contigo por un blackberry..."

 

Debo decir que me quedé frío por unos segundos. Recordé inmediatamente la película "Una propuesta indecente", donde un multimillonario, personaje interpretado por Robert Redford, le ofrece un millón de dólares a una pareja de esposos. ¿La condición? que la mujer del matrimonio, personaje interpretado por Demi Moore, le concediera una noche.

 

Pero en esta historia no se trataba de un millón de dólares.... Se trataba de un teléfono inteligente... de un blackberry!!!!

 

Jean Carlos no pasó por la tienda por un par de días. Pero lo peor fue que cuando por fin pasó, lo primero que le dije fue:

 

  • ¿Cuando te doy tu blackberry?

 

Jean Carlos se sorprendió pero rápidamente me siguió la corriente y me contestó:

 

  • Cuando tu quieras...

 

En una siguiente oportunidad le pregunté:

 

  • ¿Cualquier modelo?

 

Me contestó:

 

  • Nada que ver!! Yo quiero un blackberry de los más caros si "quieres saborear este cuerpecito"

 

hombre con blackberrySus palabras estuvieron en mi mente por varios días y casi desisto de la idea... pero terminé comprando el celular bajo la excusa de que si Jean Carlos se arrepentía y no pasaba nada, yo tendría celular nuevo.

 

Cuando le mostré el blackberry a Jean Carlos pensé que se retractaría. Que me estaba siguiendo la corriente. Que todo era una broma. Pero no fue así. Aun estaba en pie la propuesta indecente. En ese mismo instante cuadramos el día (sábado), la hora (noche) y el lugar (mi casa).

 

Llegó el día y al principio estuve muy nervioso, pero poco a poco me calmé y tuvimos nuestro encuentro... Como se imaginarán, de más está decir que Jean Carlos salió de mi casa con un nuevo modelo blackberry...

 

No se si fueron cosas del destino, pero esa fue la última vez que vi a Jean Carlos. Por compañeros de él, supe posteriormente que había renunciado y se había ido fuera de Caracas. Imagino que cambió de número porque su teléfono suena desconectado.

 

Llevo tres días escribiendo esta historia y aun no se por qué me animé en escribirla...

 

...Quizás porque cuando pienso en todo el asunto me siento como esos cuarentones/cincuentones que buscan jovencitos y terminan pervirtiéndolos, enseñándoles un mundo de promiscuidad, drogas y alcohol...

 

hombre con blackberry...Quizás porque esta historia me hace pensar que así como en el pasado, las personas se inclibanaban por la música, la literatura y las artes, las nuevas generaciones se están inclinando peligrosamente al dinero, creyendo que el acumular cosas materiales lo es todo...

 

...Quizás porque me siento culpable... si bien Jean Carlos puso precio a su cuerpo, yo también lo hice, lo cual es un error, el dinero y mucho menos un teléfono no está por encima de la dignidad humana...

 

...Quizás es hora de poner fin a mi soltería y buscar pareja...

 

Carlos III


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